Primeros pasos
Monta una primera previsión útil con movimientos periódicos, puntuales, un saldo real y tu propio colchón.
En esta página
Ebbe te ayuda a responder a una pregunta práctica: ¿cuándo se pone la cosa justa? Toma los ingresos periódicos y los gastos fijos que ya conoces, los proyecta mes a mes y enseña cuándo el saldo cruza el colchón que has elegido.
Ebbe está hecho para planificar hacia delante, no para seguir el gasto del día a día. Aun así puedes introducir movimientos pasados, y los previstos siguen visibles cuando su fecha ya ha pasado. No hay importación bancaria ni listado de movimientos; tú decides qué compromisos conocidos entran en la previsión.

Inicia sesión, o echa un vistazo antes
Abre Ebbe y crea una cuenta. Necesitarás una dirección de correo y una contraseña de al menos diez caracteres, y se te pedirá que aceptes las condiciones.
Si prefieres echar un vistazo antes, elige la demo. Abre un hogar inventado con unas sesenta entradas — una nómina, un alquiler que sube cada julio y una reparación de la caja de cambios que empuja el saldo por debajo de su colchón. La sesión se borra sola al cabo de una hora, así que no se conserva nada de lo que introduzcas. Es una forma rápida de ver qué aspecto tiene una previsión completa antes de montar la tuya.
Una cuenta recién creada no está del todo vacía. Viene con nueve categorías — Ingresos, Vivienda, Suministros, Seguros, Transporte, Alimentación, Suscripciones, Ocio, Ahorro — para que lo primero que introduzcas tenga dónde ir. No tiene movimientos, así que la previsión te recibe con un estado vacío y dos botones.
Introduce lo que vuelve cada mes
Pulsa Nuevo movimiento periódico. Lo que más merece la pena introducir primero es aquello que notarías si dejara de pasar: la nómina, el alquiler, la luz, los seguros, las suscripciones.
De cada uno indicas un concepto, un importe y una frecuencia. La frecuencia es o bien cada N días o bien un día concreto de ciertos meses — mensual son los doce meses, trimestral cuatro de ellos, anual uno. Mientras escribes, el recuadro del final del formulario enseña las seis próximas fechas en las que caerá, para que veas si has descrito lo correcto antes de guardarlo.
Merece la pena conocer dos interruptores desde el principio:
- El importe es una estimación marca una cifra que estás calculando a ojo —
la luz, el combustible, la compra. Ebbe la cuenta igualmente entera; solo
marca con un
≈los meses que contienen una suposición, para que sepas qué partes de la proyección son blandas. Consulta las estimaciones. - En pausa conserva un movimiento sin contarlo. Útil para una suscripción que has suspendido, o para un traspaso al ahorro que has parado mientras terminas de pagar otra cosa.
Si un contrato termina — un móvil pagado en nueve meses, un alquiler que se acaba — ponle fecha de fin. Eso es lo que permite que Ebbe te enseñe el mes en que las cosas se ponen más fáciles.
Si el importe sube siguiendo un calendario, indícalo en Más opciones. Para un alquiler que sube un cuatro por ciento cada julio basta con configurar una subida, y Ebbe aplicará cada incremento durante toda la proyección. Consulta las subidas.
Añade lo que pasa una sola vez
Pulsa Nuevo movimiento puntual. Unas vacaciones, una reparación, un portátil nuevo, una devolución de la renta.
Hay tres formas disponibles:
- Un solo pago — una fecha y un importe.
- Repartir por igual — un importe y un número de cuotas, y Ebbe lo divide sin perder un céntimo. 100 € en tres meses son 33,34, 33,33 y 33,33.
- Introducir cada pago — para el caso en que un reparto igual no sirva, como una señal ahora y el resto cuatro meses después. Tú escribes las fechas y los importes, y el total sale de ellos.
Dile a Ebbe lo que hay de verdad en la cuenta
Este es el paso que más se suele pasar por alto, y el que permite que todo lo demás parta de una cifra real.
Ve a Ajustes → Saldos y pulsa Anotar un saldo. Introduce la fecha de hoy y lo que tu cuenta tiene de verdad. Todo lo que Ebbe proyecta se mide desde esta cifra — sin ella, la proyección empieza desde cero, lo cual es honesto pero no sirve de mucho.
Vuelve una vez al mes y anótalo otra vez. Ebbe guarda lo que había predicho para ese día junto a lo que tenías realmente, así que en unas pocas anotaciones puedes ver si tu plan va un poco por delante de la realidad o un poco por detrás. Consulta el ancla del saldo.
Traza la línea
Por último, ve a Ajustes → Presupuesto y fija tu colchón — la cantidad por encima de la cual quieres que se mantenga el saldo. Se marca todo mes cuyo saldo previsto de cierre quede por debajo, y la cifra destacada de la parte de arriba de la previsión te dice el primer mes en que pasa.
Cero no es un colchón. Elige la cifra por debajo de la cual empezarías a mover cosas. Consulta qué significa «justo».
Qué leer después
- Cómo se calcula la previsión — qué hace Ebbe realmente con lo que has introducido.
- La pantalla de previsión — cómo leer el gráfico, las cuatro cifras y la tabla de meses.
- Categorías y etiquetas — las dos formas de agrupar, y a qué pregunta responde cada una.